LA BASÍLICA DEL PILAR

SIGLO XVI: EL RETABLO MAYOR Y EL CORO

Se recomienda al visitante que se desplace para colocarse entre el retablo mayor y el coro para así poder contemplar ambas obras simultáneamente.

En la primera mitad del siglo XVI se encargan el magnífico retablo mayor y el coro. Estas dos obras proceden del anterior templo gótico pues se conservaron cuando se tiró la iglesia Gótico-Mudéjar para iniciar la construcción del templo que conocemos hoy día.

EL RETABLO MAYOR

El monumental retablo mayor de alabastro cuyo encargo se inicia en 1434, pero que se contratará definitivamente en 1509 al escultor valenciano Damián Forment, dejará en el Pilar una pieza importantísima del Renacimiento español en donde podemos apreciar los elementos renacentistas enmarcados en una estructura gótica. Frente a la estilización gótica aquí tenemos figuras con una representación de la anatomía muy realista. El retablo fue realizado, entre 1515 y 1518, en alabastro de Escatrón policromado, con guardapolvo de madera y está dedicado a la Asunción de la Virgen.

El cuerpo principal del retablo es un tríptico mariano en el que se muestran imágenes de la Asunción en el centro, el Natalicio de la Virgen a la derecha y la presentación de María en el templo a la izquierda.

Basílica del pilar: Retablo Mayor. Imagen de la guía de turismo y cultura de Zaragoza de Moobit En la calle central destaca, en la zona central, el óculo-expositor al que se accedía por una escalera interior para colocar el Santísimo convirtiendo así, todo el retablo, en una inmensa custodia. La escena central es la Asunción de la Virgen y a su pie los Apóstoles.

Calle lateral: La escena del “Nacimiento de la Virgen” muestra a Santa Ana en el lecho sentada y una mujer atendiendo a la niña recién nacida junto a escenas de la vida cotidiana: el gato levantando la tapadera de la olla, el perro junto al pequeño cesto de ropa o la mujer arrodillada acercando los pañales al brasero para calentarlos.

Calle lateral: En la “Presentación de Jesús en el templo” destaca la figura central del Sumo Sacerdote, así como José y María. Esta figura es la más plástica, airosa y elegante por lo que es atribuida a Forment.

Todas las escenas están rematadas por una ornamentación gótica con pináculos, ménsulas, columnas y figuras que recuerdan algunas de ellas a las de la custodia del la Catedral del Salvador que fueron dibujadas por Forment.

Todo el retablo está enmarcado por un guardapolvo tallado en madera en el que destacan a ambos lados los ángeles, que sostienen el escudo capitular del Pilar, lo mismo que en la parte alta del retablo.

En las dos puertas laterales podemos ver dos esculturas de un solo cuerpo: Santiago el Mayor y San Braulio (obispo de la ciudad en época visigoda cuyos restos se conservan bajo el altar mayor).

Las escenas del banco: En el banco se representan 7 escenas policromadas de la vida de la Virgen y de Cristo, de izquierda a derecha: Encuentro de San Joaquín y Santa Ana en la puerta dorada, Anunciación, Visitación de la Virgen a Santa Isabel, Adoración de los pastores al Niño recién nacido, Adoración de los reyes magos, Piedad y Resurrección. Las escenas están separadas por columnas con doseletes góticos que acogen estatuas de santos y apóstoles. Las escenas del banco aún conservan restos de la policromía original, aunque en las calles principales prácticamente ha desaparecido. Todas las escenas están separadas por figuras sobre ménsulas y los siete relieves en su parte superior acaban en una concha.

En el banco más próximo al suelo, hay entre columnas, cinco espacios que , de derecha a izquierda, tienen los siguientes relieves: en el primer espacio guirnalda de hojas; en el segundo espacio, dos ángeles sostienen el escudo del Cabildo del Pilar; en el tercer espacio, retrato de Jerónima Alboreda, esposa del escultor; en el centro, una lápida rectangular; en el quinto espacio un medallón como el de Jerónima pero con el retrato de Forment; en los dos últimos espacios se repiten los motivos del segundo y primero. Finalmente destacar que Forment aparece retratado entre espigas (su apellido, en valenciano, significa trigo) y con el mazo y el cincel (las herramientas de su oficio).

El retablo mayor está cerrado por una verja manierista.

La mesa de altar sobre la que se celebra la Eucaristía es, en realidad, el sepulcro de San Braulio, que contiene sus restos y que, en el día de su fiesta (26 de marzo) puede contemplarse, iluminado, porque ese día se quitan los manteles que lo ocultan. La parte frontal es una gran placa de plata repujada de rica decoración, fechada en 1751 cuyos autores son Domingo y Antonio Estrada, padre e hijo, respectivamente.

El traslado del retablo: En la parte trasera de la mitra que lleva Simeón (el sacerdote de la presentación de Jesús en el templo) podemos ver la fecha 1717. Este fue el año del traslado del retablo al lugar en el que lo podemos contemplar hoy en el actual templo barroco.

EL CORO

A mediados del S. XVI se sustituyó el viejo coro del Pilar por otro de extraordinaria riqueza que es el que podemos contemplar hoy en día de estilo plateresco. En un principio los sitiales fueron 138, pero en nuestros días quedan 124; al parecer, algunos se reutilizaron ubicándolos en los laterales del presbiterio del altar mayor.

Basílica del pilar: Coro. Imagen de la guía de turismo y cultura de Zaragoza de Moobit Las dos filas inferiores: Los respaldos están decorados con taracea (piezas de madera, que en este caso son de boj, recortadas e incrustadas sobre otra superficie, que aquí es roble de Flandes).

En la fila superior, los sitiales presentan escenas bíblicas del Antiguo y el Nuevo Testamento, a excepción de la silla presidencial, que contiene la representación de la venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza. También nos encontramos con diversas escenas de la pasión del Señor, así como otras relativas a la vida de la Virgen o a los misterios del Rosario.

Además en la sillería también podemos ver detalles de carácter profano o mitológico.

Sin embargo, la reja, también del S. XVI, es más sobria.

El facistol: Sobre el facistol del Siglo XVI que se encuentra situado en el centro se colocaban libros de gran tamaño que permitía a los canónigos poderlo ver desde sus asientos. En su remate hay una pequeña imagen de la Virgen del Pilar, ante la que se arrodilla una estatuilla de Doña Godina (señora de La Almunia de quien se dice que pagó la sillería).

El órgano: La caja del órgano fue contratada en 1529 aunque con posterioridad, en la década de 1930, fue ampliada para acoger la nueva maquinaria imitando en sus partes nuevas la decoración renacentista original, para poder interpretar todo el repertorio clásico y romántico.

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